Desde 1914, Gaudí de dedica exclusivamente a construir el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, lo que explica que no haya otros trabajos suyos importantes en los últimos años de su vida. Se implica tanto en ello, que en los últimos meses llega a residir junto a su obrador, en un espacio situado al lado del ábside, dedicado a taller de maquetas a escala, elaboración de planos y dibujos, realización de diseños, estudio de esculturas y tomas fotográficas, entre otras cosas.
En 1911 proyecta la fachada de la Pasión y en 1923 la solución definitiva de las naves y cubiertas. Pero las obras avanzan despacio, y sobre ello Gaudí dice: "No hay que lamentar que yo no pueda terminar el templo. Yo me haré viejo, pero otros vendrán detrás de mí. Lo que hay que conservar siempre es el espíritu de la obra, pero su vida tiene que depender de las generaciones que se la transmiten y con las que vive y se encarna".
El 30 de noviembre de 1925, se termina la construcción del primer campanario de la fachada del Nacimiento, dedicado a san Bernabé, de 100 m de altura. Éste es el único que Gaudí ve construido, ya que el 10 de junio de 1926 muere debido a un trágico accidente ocurrido tres días antes, al ser atropellado por un tranvía. El día 12 es enterrado en la capilla del Carmen de la cripta del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, donde aún hoy descansan sus restos.
Durante todos aquellos años, para poder ejecutar el proyecto, había colaborado con Gaudí un nutrido grupo de arquitectos, dibujantes, escultores y modelistas. Entre los arquitectos destacan Francesc Berenguer, Joan Rubió, Domènec Sugrañes, Josep Maria Jujol, Josep Canaleta, Francesc de Paula Quintana Vidal, Josep Francesc Ràfols, Cèsar Martinell, Isidre Puig Boada, Lluís Bonet Garí, Francesc Folguera y Joan Bergós. En cuanto a los dibujantes, estaba Ricard Opios; y en relación con la escultura, Llorenç Matamala, Joan Flotats, Joan Matamala, Carles Mani y Pau Badia. Entre los constructores, hay que destacar a Agustí Massip Brassó; de la cerrajería, se ocupaba Oñós; de los elementos cerámicos, la empresa Pujol i Bausis de Esplugues de Llobregat; de la carpintería, Jaume Munné; y de la forja, los hermanos Badia.

