La escultura es un elemento muy importante en la obra de Gaudí, ya que no la entiende como una parte aislada o secundaria, sino integrada en la arquitectura.
Para el templo, y más concretamente para la fachada del Nacimiento, que es la que Gaudí empezó y pudo ver casi terminada, necesitó una importante cantidad de esculturas, por lo que desarrolló un método de trabajo que le permitía modelar todo tipo de figuras.
Este método incluía varios procedimientos que tenían lugar en el obrador, situado junto al templo y donde el arquitecto tenía el despacho de dirección de obras, así como el espacio donde experimentaba con técnicas y materiales.
También hacía esqueletos de alambre, que rellenaba con paja y vestía con ropa para comprobar las formas que tendrían las esculturas. Luego, en el taller de modelado, se cubrían de yeso para hacer el modelo que, una vez aprobado, se esculpía en piedra en el taller de escultura.
FACHADA DEL NACIMIENTO
FACHADA DE LA GLORIA
FACHADA DE LA PASIÓN
PORTAL DEL ROSARIO
VITRALES
OBJETOS LITÚRGICOS



